El sector automotriz en México es uno de los más dinámicos, contribuye de manera positiva y significativa al PIB, a la Balanza Comercial, al empleo en el país y al buen comportamiento del mercado interno.
Las revoluciones por minuto (RPM) revelan las vueltas que realiza el cigüeñal en un motor: a mayor cantidad de vueltas en un minuto, mayor RPM y mayor potencia. Los cambios de marcha permiten regular la exigencia a la que se somete el motor del vehículo. A medida que se aumenta la marcha, las RPM descienden (se requieren menos RPM para que el automóvil se siga movilizando).
El dispositivo que mide las RPM se conoce como tacómetro. En los automóviles, las RPM se marcan en unidades que hay que multiplicar por 100 o por 1000 (dependiendo la marca)para obtener las RPM. De este modo, si el tacómetro indica x100 RPM y la aguja marca 40, el motor del vehículo estará girando a 4000 RPM. Si indica x1000 RPM y la aguja marca 4, igualmente el estará girando a 4000 RPM.
Todos los motores tienen lo que se conoce como redline, o línea roja, que es precisamente el punto máximo en donde el régimen de giro puede funcionar de manera segura. Esto se refiere a la cantidad de vueltas que no debería exceder tu motor.
Pero toda esa información, ¿por qué es importante?
Además de garantizar que tu motor no se averíe o incendie, sirve de referencia para saber en qué momento es más eficiente y cuándo el motor aprovecha más los caballos de fuerza y el torque del que dispone.
Conociendo la velocidad y desempeño del motor puede ayudarte a ser un conductor más suave, y obtener el máximo rendimiento del vehículo.
El motor tiene un rango de RPM en el que opera a su máxima potencia. Generalmente las fichas técnicas cuentan con la leyenda: Potencia: "X" caballos de fuerza a "X" RPM. Así, puedes tener una idea de este rango, también llamada la banda de potencia, ya que te ayuda a sentir lo bien que el vehículo se mueve a diferentes velocidades del motor y la diferente potencia que entrega, así como en qué momento entregará la máxima, y así se puede medir el tiempo los cambios para que el motor siempre funciona en el rango óptimo para la salida de mayor potencia.
También puedes usar el tacómetro para ayudar a maximizar el ahorro de combustible. Un menor esfuerzo implicará un menor gasto de gasolina, esto se logra combinando la marcha o "velocidad" en la que estás manejando. Obsérvalo, cada vez que cambias de marcha a una más alta, las revoluciones bajan, causando un menor consumo de combustible.
Un tacómetro se usa con menos frecuencia en un vehículo con una transmisión automática, pero todavía tiene su lugar. Transmisiones automáticas más modernas son calibradas con patrones cambiantes electrónicos diseñados para maximizar el ahorro de combustible. Sin embargo, todavía se pueden controlar ciertos patrones de manejo, lo que puede permitir que una ventaja de rendimiento cuando lo necesite para maniobras rápidas en la carretera, como rebases, o para jalar remolques, subir pendientes, etc.
Existen bastantes factores que afectan las revoluciones por minuto en mínimo. Además de nuestra aceleración, de pronto vemos como el motor de nuestro automóvil ha incrementado o decrecido las RPM respecto en los valores en que siempre ha estado, esto porque los automóviles actuales que integran computadora, busca evitar que el vehículo sufra daños por algún error en el manejo.
En sistemas con control electrónico o gestión electrónica encontraremos señales de entrada que la computadora utilizara para fijar las RPM en el valor objetivo ya programado dentro la ECM, esto significa que si el valor objetivo programado es de 5000 RPM, la computadora con base en las señales de entrada buscara mantenerse lo mas cerca posible de ese valor y decimos cerca de ese valor pues la computadora determinara el valor óptimo cercano al objetivo tomando en cuenta ciertos factores.
Actualmente existen algunos sensores que ayudan a regular esta medida:
Sensor de posición de cigüeñal, sensor de temperatura del refrigerante, interruptor del aire acondicionado, posición Neutral, interruptor de presión de aceite de la dirección hidráulica, y el sensor de velocidad del vehículo.
Todos estos factores son señales de entrada que la computadora utiliza para modificar la posición de la IAC y de esta forma aumentar o disminuir las RPM en mínimo. También es claro que existen otros puntos por lo cuales las rpm pueden estar por encima del valor objetivo pero que entrarían como defectos en sistemas y en donde la computadora tendría poco o nulo control, como por ejemplo podríamos mencionar una entrada de aire, una presión de combustible mayor, un inyector con fugas, un sistemas de admisión de aire sucio y así otros factores que ya serian mas defectos que otra cosa, en dado caso te invitamos a visitar tu taller mecánico para evitar contratiempos.
Los
avances en los automóviles se hacen cada vez más constantes, pero
nuestra sociedad aún no se libera de muchas "verdades antiguas" que al
día de hoy, no son aplicables a los automóviles modernos.
Las innovaciones tecnológicas en la industria automotriz continúan en crecimiento, ¿quién se podría imaginar que en un futuro no muy lejano, los vehículos podrán comunicar entre sí?, pues esto ya es una realidad y se espera que esta tecnología llegue en 2017 al mercado estadounidense.
Muchos smartphones vienen ya con mapas incorporados. "Los servicios de mapas de Google, Apple o también Windows Phone están bastante bien y ofrecen a veces online muy buenas informaciones sobre el tráfico", afirma Axel Kossel, de la revista informática "c't". La desventaja es que las aplicaciones sólo funcionan con una conexión a Internet. "Y si se viaja al extranjero los costos del roaming son muy altos".
Música y entretenimiento:: Para muchos usuarios, el celular sustituye al MP3. Por eso tiene sentido usarlo también en el automóvil y muchas radios ya vienen preparadas para hacerlo de forma sencilla, a través de una conexión USB, el enchufe del iPhone o por Bluetooth. "No todos los Bluetooth don iguales", advierte sin embargo Axel Kossel. "Algunas radios sólo funcionan bien para hablar por teléfono con manos libres". Para escuchar música hace falta que la radio lleve la tecnología Bluetooth A2DP.
Evitar embotellamiento: Aunque no se use el celular como navegador, se puede tenerlo activado como alerta de tráfico. Para ello hay una variedad de posibilidades, señala Johannes Weicksel, de la asociación tecnológica alemana Bitkom. "Además de las empresas productoras de navegadores ofrecen la opción otros servicios de mapas o apps de clubes de automovilistas". Con ellos es posible informarse al momento de planear la ruta sobre los puntos que pueden ser complicados y ver alternativas.
Estacionar: Las aplicaciones pueden ayudar a estacionar. Además de los programas que informan dónde está el estacionamiento público más cercano, hay incluso algunas que permiten usar los garajes privados. "Son servicios para compartir plazas de estacionamiento con los que los dueños pueden alquilar sus sitios y ganar un dinero extra", comenta Weicksel.
Servicios varios: Las aplicaciones pueden ser de gran ayuda para todo tipo de servicios, por ejemplo a la hora de mostrarle al automovilista dónde queda el restaurante italiano más cercano. En algunos países hay apps que muestran los precios de las gasolineras para elegir la que tenga un mejor precio en la zona donde uno se encuentra y hay servicios basados en las informaciones de otros usuarios como Waze. Otras alertan a los conductores sobre la posición de los radares, para evitar multas. Con aplicaciones especializadas en el mantenimiento se pueden tener estadísticas de consumo, gasto o kilómetros recorridos y gráficas para poder ver la evolución. O saber dónde se dejó el coche estacionado, si se nos ha olvidado.
Los ciclistas son de los conductores más vulnerables que circulan por las vías públicas. Hay que insistir una y mil veces en una correcta educación vial para que la siniestralidad baje. Tan importante es tener vías seguras, como ciclistas prudentes y respetuosos y conductores de automóviles también prudentes y respetuosos.
Los dos sobrealimentan a los motores aumentando la potencia, pero lo hacen por caminos diferentes.
En todo motor se debe mantener una proporción entre el combustible y el oxígeno necesarios para generar la combustión. Debido a que el impulsor tiene una capacidad de “inspirar” limitada, (lo que succiona cada pistón) no se puede lograr más potencia con solo echar más combustible en sus cilindros. En este punto es donde entran en acción los sistemas de sobrealimentación que aumentan fuerzan la entrada de aire en los cilindros entre 4 y 5 veces más que la presión atmosférica.
Existen dos sistemas principales para lograr este fenómeno: los Compresores mecánicos, también llamados Supercargadores y los turbocompresores, comúnmente denominados Turbos. Si bien los dos producen el mismo efecto, la manera de hacerlo es muy distinta. Los compresores se valen de la fuerza del motor, derivada desde el cigüeñal por una correa o engranajes, mientras que el turbo se vale de una turbina movida por los gases de escape.
El primer sistema tiene como ventaja que se encuentra en funcionamiento desde que se enciende el motor, mientras que el segundo necesita que los gases del escape alcancen cierta velocidad, algo conocido como demora o TurboLag. Por su parte el Compresor resulta un sistema parásito que absorbe potencia del motor, mientras que el Turbo no, ya que aprovecha energía que de todos modos se está descartando.
Además de ser distintos en la parte que genera el movimiento estos dos sistemas también son diferentes en la sección que se encarga de comprimir el aire que llegará a los cilindros. En los compresores se suele usar un sistema de dos o tres tirabuzones entrelazados que van facitando y empujando el aire, mientras que en el turbo se utiliza otra turbina, similar a la que va del lado del escape. Esta diferencia se aprecia en su sonido, mientras en el compresor escuchamos un silbido mecánico, en los turbos oímos una suerte de “pifff” proveniente de la válvula de descarga o wastegate.
En ambos casos existen soluciones para sus respectivos problemas, que si bien no son definitivas, logran grandes mejoras. En el caso de los Compresores se puede usar un sistema de embrague que lo desconecta cuando el motor está regulando para que no consuma fuerza innecesaria. En el caso del turbo, se utilizan turbinas más pequeñas que no necesitan tanta velocidad de gases para tomar velocidad, o turbinas de geometría variable (TGV) que mediante aspas móviles permiten que un solo turbo se comporte como uno pequeño en baja y uno grande en alta.
¿Se puede tener más de un turbo o los dos sistemas de sobrealimentación juntos?
Sí, claro. En el caso de los motores en V normalmente se utiliza un turbo chico por cada bancada de cilindros y en motores en línea como los de BMW se emplean también dos, uno chico para bajas vueltas y otro más grande que toma en control desde el rango medio.
Otra solución es usar un compresor en baja y un turbo en alta. Esta combinación fue utilizada en el mítico Lancia Stratos de Rally y hace algunos años recuperada en el 1.4 TSi Twincharger del grupo Volkswagen.
Mirando hacia el futuro de los Turbos la nueva tendencia será utilizar motores eléctricos para darles impulso asistiendo a los gases de escape hasta que lleguen al flujo necesario. Esta tecnología que se comenzó a usar en la competición, desde Le Mans hasta la F1 versión 2014, elimina el TurboLag, pero también aprovecha la presión que queda en el sistema cuando soltamos el acelerador para transformar a ese motor eléctrico en generador de corriente que luego volverá a ser aprovechada.
El crecimiento de la producción automotriz, que en 2013 reportó cifras históricas, y el reciente arribo de inversión extranjera a esta industria, son factores que animan a pensar que México se convertirá en el “Pequeño Detroit de Latinoamérica” en un periodo no mayor a cinco años.
La buena apariencia de tu vehículo ayuda a que conserve su valor por más tiempo. La
adquisición de un auto es considerada como una de las inversiones más
importantes en nuestras vidas, por el valor económico y por el servicio
que ofrece. Para muchas personas es una herramienta de trabajo y para
otras, donde pasan momentos inolvidables con su familia.
Aquí hay algunos consejos que te ayudarán a mantener el valor de tu
auto. Esforzarte en su limpieza y tratamiento exterior sin duda evitarán
que tu inversión se devalúe, pero no es lo único que debes tomar en
cuenta.
Asegúrate de lavarlo periódicamente
La
suciedad, la sal y otras sustancias pegadas en la superficie de la
pintura pueden ser eliminadas al lavarlo con regularidad, de una a tres
veces al mes. Dejar la suciedad durante largos periodos de tiempo puede
causar manchas, oxidación e incluso la corrosión en la pintura. También
asegúrate de lavar la parte inferior de tu coche, pues lodo, suciedad y
otras sustancias pueden acumularse en estas áreas, especialmente si
vives en lugares con climas extremos.
La mejor manera de lavar tu auto
Los
cambios bruscos de temperatura dañan la pintura, lávalo cuando este
frío, y evita por completo lavarlo bajo el sol, así no quedarán marcas
de agua. Primero mójalo bien, usa el jabón adecuado y utiliza franelas
suaves al secarlo.
Para remover deshechos de aves
Estos
deshechos causan daños especialmente en la laca de la pintura. Lo que
puedes hacer es mojar bien los deshechos durante unos minutos y luego
simplemente retirarlos poco a poco con un trapo mojado. También puedes
añadir algo de jabón para que sea más fácil y eficaz.
No te olvides de la cera
Aparte
de que tu auto lucirá como nuevo, la cera también sirve como una capa de
protección adicional contra la corrosión y todas aquellas sustancias
que suelen pegarse en la capa de pintura. Lee atentamente las
instrucciones de uso, lava el coche antes, deja que seque bien y
comienza a aplicar la cera en un lugar con sombra. Recuerda que antes de
aplicarla, el auto debe estar pulido; Para este caso, por ser una
acción más delicada, te recomendamos llevarlo a tu agencia FAME donde se le dará la mejor atención profesional.
México
superó a Brasil como mayor fabricante de vehículos de América Latina en
los primeros seis meses de 2014, según datos publicados hoy por
instituciones de ambos países.
La ascensión de México como primer productor de América Latina se debe a dos factores.
Por una parte, la
caída de las ventas en Brasil, como consecuencia de la mayor dificultad
para acceder al crédito en la compra de autos,
y por las restricciones impuestas por Argentina –mayor mercado exterior
para los vehículos brasileños- por la crisis de su divisa.
Esta coyuntura, a la
que hay que sumar el aumento de los días feriados por la Copa del Mundo,
que redujo las ventas un 17.3 por ciento en este junio respecto al
mismo mes de 2013, se contrapone con el momento de bonanza en México,
como consecuencia de la alta inversión y las exportaciones.
De este modo, la Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos Automotores de Brasil (Anfavea) reportó este lunes una producción de enero a junio de 1.57 millones de automotores.
En junio, Brasil
produjo casi 216 mil vehículos, lo que supone una caída del 16.8 por
ciento respecto a la producción de enero, cuando fueron registradas 312
mil unidades manufacturadas, y un descenso del 33 por ciento respecto a
junio de 2013.
México, por su parte,
produjo en los seis primeros meses del año 1.59 millones de unidades,
con un crecimiento del 7.4 por ciento respecto al primer semestre de
2013, según datos publicados por la Asociación Mexicana de la Industria
Automotriz (AMIA) .
Teniendo en
consideración el mes de junio, la producción mexicana fue de 287 mil
automotores, un 7.9 por ciento más que el mismo mes del año anterior y
un 32 por ciento más que lo que produjo Brasil en junio.
La AMIA destacó que “la producción de vehículos ligeros continúa presentando registros sin precedente histórico”, como consecuencia de un sector exportador que absorbe más del doble de autos que México vende a nivel doméstico.
La institución señaló
en un comunicado difundido este lunes que “el sexto mes del año se
exportaron 230 mil 410 vehículos ligeros, 2.1 por ciento más que lo
registrado en junio del año pasado” .
Esto supone que en el primer semestre de este año haya un acumulado de ventas al exterior (principalmente Estados Unidos, Canadá y Brasil) de “un millón 273 mil 571 unidades, resultado superior en 9.7 por ciento a lo exportado en el primer semestre de 2013”, precisó la AMIA.